Una firme incógnita

Paciente X. El caso clínico de Ryunosuke Akutagawa, David Peace
Armaenia editorial, Madrid: 2019

Uno de mis haikus preferidos, precisamente de Akutagawa, empieza así: “En la ceniza escribo”. Es una de las cumbres de este arte poético. Lo he tomado por lema, como una forma muy visual de explicar cómo entiendo la literatura: aquello que empieza cuando todo lo demás se ha extinguido. Lo que no les he contado de este haiku es que en realidad va sobre un tipo melancólico que garabatea distraído el nombre de su amada en las ascuas de un brasero que todavía no ha terminado de consumirse.

Ese carácter divagatorio, esa poesía de la ambigüedad, con una fuerte propensión al movimiento lleno de significados, es lo que convierte a su autor (biografía y obra) en una incógnita. En lugar de despejar la equis de su fascinación por Akutagawa, el escritor David Peace (asentado desde hace veinticinco años en Tokio) ha optado por afianzarla. Debo confesar que su informe sobre el poeta y narrador nipón (1892-1927) ha operado en mí una lacerante transfiguración. Lo he leído con ese anhelo que todos los lectores preparados para ser transformados esperamos en cada libro con el que nos cruzamos (y que rara vez, hay que admitirlo, sucede), una suerte de crujido, un espanto doméstico, una conversación con un fantasma. Culpo al británico, que parece empeñado desde The Damned United en perseguir mis intereses, como si me conociera personalmente. Pero también culpo en gran medida al propio Akutagawa, un individuo que no se dejó estudiar ni abarcar y convirtió su suicidio a los treinta y cinco años (con una sobredosis por barbitúricos) en un acto que parece incluso inevitable dentro de una vida plagada de accidentes, como el Gran terremoto de Kantō de 1923, o la precipitada conclusión de la era Meiji, que marcó el proceso de occidentalización de Japón.

Lo habitual en este tipo de acercamientos, que no pueden ser catalogados en rigor de biografías (tampoco Paciente X lo pretende), es escoger una etapa significativa del sujeto estudiado y abordarla de un modo cronológico y descriptivo. Es el esfuerzo que, por citar un ejemplo, realizó Colm Toíbín con Henry James en The Master. Retrato del novelista adulto (Edhasa, 2004). Peace también parte de la correspondencia de Akutagawa, de sus ensayos y apasionantes relatos. Pero su estudio (traducido al castellano por Jacinto Pariente) es un trabajo de desarticulación por y para la ficción: es una colección de relatos para seguidores entusiastas de Akutagawa y al mismo tiempo una novela desmontada. Ahí está su acierto, en que no necesariamente la fiel obediencia a un método nos ayudará a conocer a fondo a la persona. Especialmente en el caso de un individuo que fue delirantemente cuerdo.

Otro logro de Peace es que aquí ha logrado contener su estilo, muy reconocible y en ocasiones obsesivo, con recursos como la repetición y la pormenorizada descripción del entorno, o la réplica de formas de narración oral, que en otros de sus libros (pienso en Red or Dead) podía convertirse en irritante. En cierto modo, es como si Peace hubiera renunciado a imitar a Akutagawa, o tal vez medirse a él, lo que sería tentador para un escritor que habla sobre otro escritor. Del mismo modo se resiste a reflexionar continuamente (salvo por algunas pinceladas que comentaré a continuación) sobre cómo enfrentarse al oficio, como sí hicieron en los inicios de sus carreras Emmanuel Carrère con Philip K. Dick o Houellebecq con Lovecraft.

Peace ha abordado la ficción biográfica en un punto de su carrera en el que ya cuenta con varios libros publicados (este es su décimo abordaje), lo que le confiere un conocimiento sobre el oficio que permite no sentirse excesivamente impresionado por lo averiguado en el caso Akutagawa. Por ejemplo, cuando describe la decisión del japonés de consagrar su vida a la creación literaria, inmediatamente se detiene para explicar el carácter kaku, que por cierto es utilizado en el haiku con el que abrí esta reseña.

En japonés existe la voz kaku, que significa «escribir, pintar o dibujar», en otras palabras, «componer, representar o describir». Kaku se escribe con la raíz de mano a la izquierda y el carácter de brote a la derecha. Por su parte, el carácter de brote está compuesto a su vez por dos raíces: la de hierba y la de campo. Cuando los unes todos, tienes kaku o egaku: la imagen de una mano plantando una semilla. Para ti, el arte se origina en el germen de una idea, y después es necesario plantar la semilla y cultivarla o nutrirla a mano. Eso es para ti la escritura y es a eso a lo que piensas dedicarte.

David Peace une varias voces, a veces simultáneamente (e incluyendo la suya), a la muy personal de Akutagawa. Y las lecturas. ¿Por qué no nos fijamos en las lecturas de quienes nos hacen leer? Una de las historias que escucha de pequeño, de labios de su tía Fuki, va de una muerta que se mantiene plantada en su habitación, contra todos los esfuerzos por llevarla al cementerio. Finalmente, queda arraigada al suelo, su cabello enraizado en la casa familiar. Sobre ella se funda un túmulo, y con el tiempo hasta la casa desaparece pero el túmulo queda, y alrededor de ese lugar construyen un templo, y con el tiempo todo un barrio como en el que Akutagawa vio transcurrir su infancia. Esta es la clase de historias que los narradores experimentados saben ver, las narraciones que nos conducen a otras narraciones y evidencian nuestro anhelo de construir relatos semejantes. Porque en última instancia, el gran aprendizaje de este “hijo del dragón” (ese es el significado de Ryūnosuke) no pretende convencernos de la imposibilidad de escribir, sino sobre la imposibilidad de dejar de hacerlo.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s